Detector de BPM y tonalidad, sin subir nada

Saber el tempo y la tonalidad de un tema es el paso previo a casi todo: montar un DJ set que encaje, escribir una segunda voz que no choque, meter un sample sin que se arrastre, o simplemente poner el metrónomo antes de grabar. Es información de treinta segundos que, sacada a mano, se lleva diez minutos.

Aquí hay tres formas de conseguirla, según lo que tengas delante. Si tienes el archivo, súbelo y te devuelve BPM y tonalidad. Si lo que suena es un directo, un vídeo o tu propio ensayo, marca el pulso con el tap tempo. Y si quieres saber qué nota concreta está sonando, el detector de tono la escucha por el micro. El archivo, además, no se sube a ninguna parte: se decodifica en tu navegador y el análisis pasa entero en tu máquina.

El BPM doblado: por qué pasa y cómo salir de dudas

Todo detector automático se equivoca alguna vez por un factor de dos, y conviene entender por qué antes de fiarte a ciegas. El algoritmo busca periodicidad en la energía de la señal, y en muchos temas hay dos periodicidades igual de válidas: el golpe de bombo y el de caja. Un drum and bass a 174 tiene un medio tiempo perfectamente audible a 87, y ninguna de las dos cifras es falsa — depende de qué estés contando.

La comprobación rápida es contar cuatro tiempos en voz alta sobre la canción y ver si te cuadran con la cifra. Si vas al doble de rápido que la música, divide entre dos. Y si sigues sin verlo claro, dale al tap tempo mientras suena: tu propio pulso es el desempate.

La tonalidad y su relativa

La detección de tonalidad compara el reparto de notas de la canción con el perfil estadístico de cada tonalidad mayor y menor. Funciona bien cuando hay armonía sostenida, y falla en lo previsible: percusión sola, una voz a capela, un pad sin movimiento. El error más habitual no es aleatorio, es sistemático — confundir una tonalidad con su relativa, porque La menor y Do mayor tienen exactamente las mismas siete notas y solo se distinguen por dónde reposa la música.

Si vas a mezclar dos temas por tonalidad, esa distinción importa menos de lo que parece: las relativas son compatibles entre sí, así que un error de ese tipo no te va a romper la transición. Donde sí importa es al escribir encima.

Medir es una cosa; oírlo es otra

Una herramienta te da el número, pero el objetivo a medio plazo es no necesitarla: reconocer un tempo de oído y saber en qué tonalidad estás sin mirar. El sentido del tempo se entrena tocando a tiempo, que es exactamente lo que hace Beat Drop, y el reconocimiento de notas y tonalidades es una de las habilidades de el entrenamiento auditivo. Para tener una referencia afinada con la que comparar, ahí está el piano online.

Preguntas frecuentes

¿Se sube mi archivo a algún servidor?
No. El audio se decodifica en tu propio navegador y el análisis ocurre en tu máquina; el archivo no sale de tu dispositivo ni se guarda en ninguna parte. Es la diferencia con la mayoría de detectores online, que necesitan subir la pista para analizarla.
¿Qué formatos acepta?
MP3, WAV, AIFF, OGG y M4A. Se analizan los primeros tres minutos, que sobran para fijar el tempo y la tonalidad de una canción; si subes algo de más de diez minutos te avisa de que solo está mirando el principio.
¿Por qué me da la mitad o el doble del BPM real?
Es el fallo clásico de cualquier detector automático, y no siempre es un error: un tema a 140 con la caja marcando cada dos tiempos tiene un pulso real de 70 y ambas lecturas son defendibles. Si el resultado te suena raro, prueba a doblarlo o partirlo por la mitad y compara con la pista dando al tap tempo.
¿Es fiable la tonalidad que detecta?
Acierta bien en material tonal claro con armonía sostenida. Se le atraganta lo que tiene poca información armónica —percusión sola, voces a capela, ambientes— y suele confundir una tonalidad con su relativa, porque comparten las mismas notas. Cuando dudes entre La menor y Do mayor, escucha dónde reposa la canción.
¿Para qué sirve el tap tempo si ya detecta el BPM del archivo?
Para lo que no es un archivo: sacar el tempo de algo que suena en directo, de un vídeo, de un ensayo, o comprobar a qué velocidad estás tocando. Promedia los últimos ocho golpes, así que se estabiliza en cuatro o cinco compases, y puedes usar la barra espaciadora en vez del ratón.
¿Y el detector de tono, en qué se diferencia?
Escucha por el micrófono y te dice la nota que suena en ese momento, con su octava, su frecuencia en hercios y cuánta confianza tiene en la lectura. Sirve para una nota o un instrumento monofónico; para la tonalidad de una canción entera usa la pestaña de archivo.