Afinar es de las pocas cosas en música donde hay una respuesta objetiva, y aun así mucha gente lo hace a medias: llega a la zona verde, se da por satisfecha y no se pregunta por qué el acorde sigue sonando raro. La aguja da un número; entender qué significa es lo que evita repetir el proceso cada diez minutos.
Este afinador escucha por el micrófono y funciona con cualquier instrumento, porque es cromático: no asume que estás afinando una guitarra. Verde por debajo de 5 cents, ámbar hasta 15 y rojo por encima — y ese código de color es más útil que el número exacto cuando tienes las dos manos ocupadas.
La primera: llega siempre a la nota subiendo. Si te has pasado, afloja por debajo y vuelve a subir. La clavija y la cuerda tienen holgura, y una nota alcanzada bajando se desafina sola en cuanto tocas un rato. La segunda: da una segunda vuelta a todas las cuerdas. Al tensar una cambia ligeramente la tensión del mástil y las demás se mueven, así que la primera pasada nunca es la buena — sobre todo con cuerdas nuevas, que además siguen cediendo durante días.
El bajo es donde más afinadores fallan, y no por capricho. Su cuerda más grave vibra a unos 41 Hz en un cuatro cuerdas y a 31 Hz si tienes un Si grave en un cinco, frecuencias tan bajas que muchos afinadores de móvil ni las intentan y otros se enganchan al primer armónico y te muestran la octava de arriba. Este lee desde 20 Hz, así que las cubre las dos.
Si aun así la lectura te salta de octava, casi siempre es la pulsación. Un ataque fuerte junto al puente dispara los armónicos y deja el fundamental por debajo de ellos; pulsa suave, con la yema y cerca del final del diapasón, y deja que la cuerda suene sola un segundo antes de leer. Las afinaciones habituales: Mi La Re Sol en un cuatro cuerdas, y un Si por debajo en un cinco.
Un afinador te dice si estás en la nota, no te enseña a oírlo. Si quieres reconocer el tono sin mirar la pantalla, eso se entrena aparte —y es una de las habilidades de el entrenamiento auditivo—. Para tener una referencia con la que comparar mientras afinas de oído, tienes el piano online, afinado a la misma referencia de 440 Hz.