Kick y bajo: cómo dejar de pelearse por los graves
Repartir el registro grave entre los dos elementos que lo ocupan, con sidechain o sin él, y cómo saber si el problema es de mezcla o de arreglo.
Dos elementos, un solo sitio
El registro grave es la parte más estrecha y más cara de una mezcla. Por debajo de 200 Hz hay poco espacio, cualquier exceso se acumula rápido y es donde el limitador del máster consume la mayor parte de su trabajo. Y ahí abajo compiten justo los dos elementos que sostienen la canción: el bombo y el bajo.
El error de partida es tratarlo como un problema de ecualización. Antes de tocar un filtro conviene preguntarse si el arreglo permite que convivan: un bajo que toca sostenido en la misma nota que afina el bombo, con el bombo cayendo a negras, no tiene solución de mezcla que suene bien. Cambiar el registro del bajo, acortar sus notas o afinar el bombo a otra nota resuelve en un minuto lo que tres plugins no arreglan.
Repartir el registro
Cuando el arreglo sí lo permite, el trabajo consiste en asignar zonas. La forma más común es la complementaria: donde uno tiene su punto fuerte, el otro cede un poco. Si el bombo vive en 60-80 Hz, alivias ahí al bajo con una campana suave; si el bajo tiene su cuerpo en 100-120 Hz, alivias ahí al bombo. Son cortes de 2 a 4 dB, no de 10.
- Decide primero quién lleva el subgrave. En hip hop y electrónica suele ser el bajo o el 808; en rock y pop, el bombo.
- El que no lo lleva se filtra por debajo: un paso alto en 40-50 Hz al bajo si manda el bombo, o al revés.
- Busca el punto de golpe del bombo (habitualmente entre 60 y 100 Hz) y su clic de pedal (entre 2 y 5 kHz). Son dos cosas distintas y se ajustan por separado.
- El clic del bombo es lo que hace que se oiga en un móvil. No lo sacrifiques por tener más grave.
- Comprueba en mono: si al sumar desaparece parte del grave, hay un problema de fase entre micrófonos o capas.
Armónicos: cómo oír un grave que no suena
La mayoría de la gente escucha música en aparatos que no reproducen graves: móviles, portátiles, altavoces bluetooth pequeños. Ninguno baja de 200 o 300 Hz de forma útil. Y sin embargo el bajo se sigue percibiendo en ellos, porque el oído reconstruye la nota fundamental a partir de sus armónicos superiores aunque el fundamental no esté presente.
De ahí una técnica muy rentable: añadir al bajo una saturación suave que genere armónicos en la zona de 200 Hz a 1 kHz. En un sistema grande apenas cambia nada, y en un móvil es la diferencia entre oír el bajo y no oírlo. Es más eficaz que subirle el nivel, que solo consume margen sin resolver el problema.
Sidechain: cuándo sí y cuándo es pereza
El sidechain hace que el bajo baje de volumen cada vez que suena el bombo, dejándole el paso libre. En géneros con bombo constante es una herramienta estructural y forma parte del sonido: sin ella no hay forma de que ambos convivan a ese nivel. Ahí no es un parche, es el recurso correcto.
El problema es usarlo como primera respuesta a cualquier grave sucio. Si el bombo cae en momentos irregulares, el bajo se mueve de forma errática y se oye el bombeo. Y si el conflicto real era de arreglo, el sidechain lo disimula sin resolverlo: sigues teniendo dos instrumentos tocando lo mismo, ahora con uno de ellos parpadeando.
Antes de recurrir a él, prueba con el ataque del compresor del bajo, que consigue algo parecido de forma más suave —está explicado en la guía de compresión—, y comprueba el reparto con el analizador de mezcla, que te enseña de un vistazo cuánta energía se acumula por debajo de 100 Hz.
Preguntas frecuentes
- ¿Debo cortarle los graves al bajo o al bombo?
- A ninguno de los dos por norma. Lo que funciona es decidir quién manda en cada zona: normalmente el bombo se queda con el golpe entre 60 y 100 Hz y el bajo con el sostenido por encima o por debajo, según el género. Cortarle graves al bajo «porque estorba» suele dejar la mezcla sin fundamento.
- ¿Hace falta sidechain siempre?
- No. El sidechain es una solución de mezcla a un problema que muchas veces es de arreglo, y en música con bombo constante y bajo sostenido —house, techno— es prácticamente obligado. En una banda con batería real y bajo eléctrico, repartir frecuencias y ajustar el ataque del compresor suele bastar y suena más natural.
- ¿Por qué mis graves desaparecen en el móvil?
- Porque un altavoz de móvil no reproduce nada por debajo de unos 500 Hz: lo que oyes ahí son los armónicos, no el fundamental. Si tu bajo solo tiene energía en el fundamental, en un móvil no existe. Una saturación suave que genere armónicos superiores hace que se siga percibiendo la nota aunque el grave no suene.
- ¿A qué nivel debe estar el bajo respecto al bombo?
- No hay proporción fija porque depende del género y de quién lleve el peso. Lo útil es la comprobación: baja el resto de la mezcla y escucha los dos juntos. Si al entrar el bombo el bajo desaparece, o al revés, están compitiendo. Si suenan como una sola cosa con dos funciones, está resuelto.
- ¿Cómo sé si tengo demasiados graves?
- El truco más fiable es escuchar en varios sistemas, sobre todo en uno pequeño que no reproduzca subgraves. Si en el portátil suena bien y en auriculares retumba, sobra energía por debajo de 60 Hz. Un analizador ayuda a confirmarlo, pero la comprobación cruzada de sistemas detecta antes el problema.