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Por Mónica Andrade

Saturación y distorsión armónica: qué añade que un ecualizador no puede

Por qué un ecualizador solo mueve lo que ya existe y un saturador fabrica frecuencias nuevas: armónicos pares e impares, el fundamental ausente que salva el bajo en un móvil y cuándo hace falta sobremuestrear.

Lo que un ecualizador no puede hacer

Un ecualizador es lineal. Eso significa algo muy concreto: solo puede cambiar el nivel de las frecuencias que ya están en la señal. Si en una grabación no hay nada en 4 kHz, puedes realzar los 4 kHz veinte decibelios y no aparecerá nada, porque no había nada que amplificar.

Un saturador es no lineal, y esa es toda la diferencia: fabrica frecuencias que no existían. Ahí está su utilidad real y también su peligro, porque lo que fabrica no lo eliges tú directamente — lo decide la forma de su curva.

La forma de la curva lo decide todo

Un saturador se describe por completo con una gráfica: qué saca para cada valor que entra. La línea diagonal es no hacer nada —la salida es idéntica a la entrada—, y todo lo que se aparte de esa diagonal es distorsión.

Las dos curvas quitan exactamente la misma cantidad de pico: lo único que cambia es cómo llegan. La blanda se separa de la diagonal poco a poco, así que a nivel bajo la señal pasa intacta y solo los picos se redondean. La dura sigue la diagonal con precisión y, al tocar el techo, corta en ángulo. Ese ángulo es lo que produce armónicos altos de golpe, y es la razón de que un clipper suene agresivo y una cinta no.

Hay una consecuencia práctica que se pasa por alto: el mando de drive no es un control de cantidad de efecto. Casi siempre es el volumen con el que entras en una curva fija. Subir el drive es golpear más arriba en el dibujo, donde la curva se dobla más. Por eso la saturación es el proceso que peor tolera un gain staging descuidado: la misma pista dos decibelios más caliente entra en otro sitio de la curva y suena distinta.

Armónicos pares e impares

Los armónicos que aparecen son múltiplos exactos de la frecuencia original, y cada múltiplo cae en un intervalo musical concreto. Eso es lo que hay detrás de los adjetivos que se usan siempre.

ArmónicoIntervalo sobre la notaCómo se percibe
2º (par)OctavaCuerpo, refuerzo. No se oye como algo añadido
3º (impar)Octava + quintaDensidad, agarre. Empieza a notarse
4º (par)Dos octavasBrillo consonante
5º (impar)Dos octavas + tercera mayorFilo, presencia
7º en adelanteFuera de la escalaAspereza, sonido a roto

Qué familia genera un aparato depende de si su curva es simétrica. Una curva que trata igual el semiciclo positivo y el negativo produce solo armónicos impares; una asimétrica añade los pares. No es una cuestión de marketing: es la razón técnica de que una válvula en clase A —asimétrica por construcción— y una etapa push-pull suenen distinto.

FuentePredominanUso típico
Válvula (clase A)ParesVoz, bajo, cualquier cosa que pida cuerpo
CintaPares, con compresión de picosBatería, bus de mezcla
TransformadorPares en gravesGraves, pegamento en el bus
TransistorImparesGuitarras, sintetizadores, agresividad
Clipper digitalImpares, muchos y altosControl de picos antes del limitador

El fundamental que no está

Este es el uso que más problemas resuelve y el peor explicado. Un altavoz de móvil o de portátil no reproduce 50 Hz: no hay membrana suficiente. Si el bajo de tu canción vive ahí, en esos aparatos no existe, y no hay ecualización que lo arregle porque el altavoz no puede dar lo que no puede dar.

Al saturar el bajo aparecen armónicos en 100, 150 y 200 Hz. Esos sí salen por el altavoz pequeño. Y aquí ocurre algo que parece magia y no lo es: el oído, al recibir una serie de armónicos regularmente espaciados, reconstruye la nota fundamental aunque no esté presente. Se llama fundamental ausente, y es el motivo de que un bajo saturado se oiga grave en un móvil mientras uno limpio desaparece.

Aliasing: la parte que no se cuenta

La distorsión genera armónicos hacia arriba sin final. Un sistema digital solo puede representar frecuencias por debajo de la mitad de su frecuencia de muestreo: a 44,1 kHz, el techo está en 22 kHz. Los armónicos que superan ese techo no desaparecen — se reflejan hacia abajo.

El problema es dónde caen. Satura un tono de 5 kHz y sus armónicos van a 10, 15, 20, 25 y 30 kHz. El de 25 kHz se refleja y aparece en 19,1 kHz; el de 30 kHz, en 14,1 kHz. Ninguna de las dos es múltiplo de 5 kHz, así que no son armónicos de nada: son frecuencias sin relación musical con la señal. Eso es lo que se oye como metálico y desafinado.

  • Cuanto más aguda es la fuente, peor: un charles o un plato tiene armónicos que se salen del techo enseguida. Un bajo casi no aliasea.
  • Cuanto más duro es el recorte, peor: un clipper genera muchos más armónicos altos que una curva blanda.
  • El sobremuestreo es la solución: el plugin trabaja internamente a cuatro u ocho veces la frecuencia, así el techo sube y los armónicos caben antes de filtrarlos y volver.
  • Cuesta CPU, así que actívalo donde importa —material brillante, drives altos, el máster— y no en las veinte pistas por costumbre.

Dónde ponerla

  • En paralelo, sobre todo en graves y en voz. Mezclas la versión saturada por debajo de la limpia y decides la cantidad con un fader, sin comprometer el original.
  • En un bus de grupo, no en cada canal. Saturar las doce pistas de batería por separado suma doce veces el mismo tipo de suciedad; saturar el bus las une.
  • Antes del limitador en el máster, con un recorte muy suave. Quitar dos decibelios de pico con la curva antes de que llegue el limitador le ahorra trabajo, y eso se oye.
  • Nunca como último recurso para arreglar un arreglo. Si dos elementos se pelean, la saturación los hace pelear más fuerte.

Sobre lo tercero, la guía de LUFS y loudness explica por qué esos dos decibelios cambian el resultado; sobre lo cuarto, la de ecualización tiene la herramienta que sí resuelve un choque de frecuencias.

Cómo entrenar el oído para esto

La saturación es difícil de juzgar porque el oído se adapta a ella en menos de un minuto y deja de contarla como distorsión. El ejercicio que funciona es el contrario del que todo el mundo hace: en vez de subir el mando hasta que se oiga, ponlo donde te guste, sigue trabajando y desactívalo veinte minutos después. La reacción al quitarlo es el dato fiable.

En Fix The Mix, la saturación es uno de los seis mundos del modo misiones, donde el ejercicio es reconocer cuánta hay aplicada sobre material real; y el test de mezcla incluye casos donde el problema es exceso de distorsión y no falta de ecualización, que es justo la confusión que esta guía viene a deshacer.

Preguntas frecuentes

¿Qué diferencia hay entre saturación, distorsión y overdrive?
Ninguna en cuanto al mecanismo: los tres deforman la onda y generan armónicos que no estaban. La diferencia es de grado y de costumbre del lenguaje. Se suele llamar saturación a la deformación suave que no se percibe como efecto, overdrive a la intermedia y distorsión a la que se oye como tal. No hay una frontera medible entre las tres.
¿Por qué se dice que los armónicos pares suenan más musicales?
Porque caen en notas consonantes con la original. El segundo armónico está una octava por encima, el cuarto dos octavas: son la misma nota. Los impares caen en otros intervalos —el tercero en una quinta, el quinto en una tercera mayor— y a partir del séptimo dejan de coincidir con nada de la escala, que es cuando la distorsión empieza a sonar áspera.
¿Cuánta saturación es demasiada?
La prueba fiable es quitarla, no ponerla. Ajústala hasta donde te parezca bien, sigue con la mezcla veinte minutos y desactívala de golpe. Si al quitarla el sonido te parece pobre, estaba bien puesta. Si al quitarla suena aliviado y más limpio, te habías pasado. El oído se acostumbra a la distorsión muy rápido y deja de contarla como tal.
¿Sirve para que el bajo se oiga en un móvil?
Sí, y es su uso más útil. Un altavoz de móvil no reproduce 50 Hz, así que el fundamental del bajo simplemente no sale. Al saturarlo aparecen armónicos en 100, 150 y 200 Hz, que ese altavoz sí da, y el oído reconstruye la nota grave a partir de ellos. No es un truco de brillo: es un fenómeno psicoacústico llamado fundamental ausente.
¿Qué es el aliasing y cuándo debo activar el sobremuestreo?
La distorsión genera armónicos hacia arriba sin límite. Los que superan la mitad de la frecuencia de muestreo no caben y se reflejan hacia abajo, cayendo en frecuencias que no son múltiplos de la original: suenan metálicas y desafinadas. Activa el sobremuestreo cuando satures material brillante —platos, charles, voces con aire, la mezcla entera— y con drives altos. En un bajo con saturación suave apenas se nota y consume CPU para nada.
¿Por qué la saturación hace que algo suene más fuerte sin subir el pico?
Porque redondea los picos y sube todo lo demás, así que la señal tiene más energía media para el mismo pico: baja el factor de cresta. Eso da más volumen percibido sin tocar el limitador. Es la razón de que un clipper suave antes del limitador permita llegar al mismo LUFS con menos reducción de ganancia.